La creadora de contenido australiana EvenBadWolves Gaming, cuyo nombre real es Elizabeth McAulay, ha decidido llevar a los tribunales al popular youtuber InkSlasher por presunto robo de contenido. La disputa gira en torno a un video de Dying Light 2, en el que McAulay afirma que más de 30 minutos de un video de 43 minutos de InkSlasher fueron tomados directamente de su producción original.
La situación ha captado rápidamente la atención en redes sociales y medios especializados, ya que plantea una pregunta crítica: ¿pueden los creadores pequeños realmente defender su trabajo frente a figuras mucho más grandes en plataformas como YouTube?
¿Qué fue lo que ocurrió?
En un video publicado en su canal EvenBadWolves Gaming, McAulay presentó comparaciones lado a lado de su video original y el de InkSlasher. Según afirma, el contenido de InkSlasher no solo reutiliza imágenes y estilo de edición, sino que incluso conserva las mismas marcas de agua.
Ella asegura que su video, un análisis profundo de las elecciones narrativas en Dying Light 2, le tomó más de 200 horas de trabajo. Además, destaca errores notables en la versión de InkSlasher, lo que sugiere que este ni siquiera jugó el juego a fondo.
Una creadora con herramientas legales
Lo que hace este caso especialmente interesante es que Elizabeth McAulay es abogada de profesión. Gracias a sus conocimientos legales, ha decidido demandar formalmente a InkSlasher por infracción de derechos de autor ante el Federal Circuit and Family Court of Australia.
Aunque reconoce que el proceso legal es costoso, estima que el caso podría llegar a costar hasta 135,000 dólares australianos. Por ello, ha lanzado una campaña en GoFundMe con el objetivo de recaudar 50,000 AUD para cubrir parte de los gastos legales.
¿Y qué dice InkSlasher?
Desde la publicación del video de denuncia, el contenido de InkSlasher ha desaparecido misteriosamente de YouTube. Además, el creador no ha emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones. Todo apunta a que está siguiendo asesoría legal, dado que cualquier comentario podría ser usado en su contra en el juicio.
Un precedente para los pequeños creadores
McAulay busca que este caso sirva como precedente para otros creadores de contenido. Denuncia que, bajo el sistema actual de YouTube, los mecanismos de protección al copyright son ineficientes para canales pequeños, ya que los contrademandos pueden neutralizar rápidamente cualquier reclamo legítimo.
En su video, también menciona que está trabajando con un despacho de abogados para desarrollar soluciones legales más accesibles que ayuden a otros creadores en situaciones similares.
¿Qué opinas sobre la demanda a InkSlasher?
La comunidad está dividida: algunos defienden a McAulay por enfrentarse al plagio de contenido, mientras que otros dudan de las implicaciones legales. Sin embargo, este caso podría cambiar la forma en que se abordan los reclamos de copyright en YouTube.
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